Pero como no hay mal que por bien no venga, ahora ya sabéis que podéis adaptar esta receta a dos formatos diferentes. Si se os ocurre alguno más, ya sabéis: ¡contádmelo!
INGREDIENTES:
- 2 bolsitas de té Earl Grey
- 1/2 vaso de leche caliente
- 150 gr de azúcar (yo uso la morena, pero si no tenéis poned blanca)
- 2 huevos grandes
- 180 gr de mantequilla blandita
- 200 de harina
- 1/2 sobre de levadura
- 50 gr de almendras tostadas y picadas
- 50 gr de nueces
- 1 cucharita de café de sal
Lo primero de todo, como siempre, encender el horno a 170º con el calor desde abajo. Y ya podemos comenzar con nuestros bollitos.
Calentaremos la leche y, cuando esté a punto de hervir, la retiramos del fuego y dejamos las bolsitas de té dentro. Reservamos.
En un bol, mezclamos la harina, la levadura y la sal. Añadimos los frutos secos y mezclamos bien hasta que veamos que se han enharinado todos. Reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que aumenten su volumen. Se formará una crema de color amarillo clarito.
Seguimos añadiendo las últimas dos tandas de ingredientes secos. Ahora la otra mitad de la mantequilla. Mezclamos bien con la batidora. ¿Lo tenéis?
Ahora viene el ingrediente estrella:
- Abrid las bolsitas de té que habéis utilizado.
- Vaciad el contenido de las bolsitas en la mezcla de los bollitos.
¿Os acabo de flipar, eh? :-D
Que nadie se asuste, el resultado será esssspectacular.
Lo único que queda es mezclarlo todo muy bien, que quede una masa bien homogénea.
Cuando lo tengamos, es el momento de poner la masa en moldes. Como os he dicho, no sé dónde metí el molde para pan, así que usé el de las magdalenas. Podeís usar papel de hornear en cada hueco o untar de mantequilla y espolvorear harina. Lo que más rabia os dé.
Esto mismo lo deberíais hacer en el caso de que quisiérais hacer pan.
Repartimos unas dos cucharadas soperas (lo que viene siendo, meter la cuchara en la masa y lo que salga) en cada hueco del molde de magdalenas.
Meteremos nuestros bollitos al horno a 170º durante 40-45 minutos aproximadamente.
Si habéis hecho pan, a los 15 minutos de haberlo introducido en el horno, le hacéis un corte en la parte superior de lado a lado. Lo volvéis a meter en el horno y añadís 20-25 minutos al horneado.
Como siempre, una vez transcurrido el tiempo, hay que verificar que esté bien cocido. Lo de siempre: clavar una aguja o cuchillo hasta el fondo del molde, si sale limpio es que ya está.
Ya veréis lo buenísimos que están estos bollitos y tiene un olor.... Ideales para montaros un tea time acompañándolos con mantequilla y mermelada, nata montada (preferiblemente sin azúcar), crema inglesa... ¡y té!. Pero si te gusta más el café, también queda bien ;-)
Son bastante contundentes (mi amigo M.A. puede dar fé), así que tomadlos por la para desayunar y si es una merienda, mejor que cenéis ligero.
Para su conservación, tan fácil como guardarlos en una caja o bolsa hermética. De una semana a diez días en perfecto estado.
¡Ya me contaréis!
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